
Hoy voy a hablar un poco de economía aplicada a la vida real y el concepto de la fricción de pagos. Quiero explicar lo que es y cómo puede ser un aliado para ahorrar dinero en los gastos recurrentes, especialmente cuando compres lo que sea por internet.
Genial Goguma, dime la forma de comprar más barato. ¿Tienes algún tipo de vale de descuento?
No tengo algo, tengo muchísimo mejor que eso. De alguna forma se puede decir que tengo un vale de descuento del 100%. Si no necesitas algo, no lo compres. Tan sencillo como eso.
Esto es muy fácil de decir, y yo soy el primero que tiene suscripciones a cosas que, aunque me hacen la vida más fácil, quizás podría vivir sin ellas.
¡Lo sabía! Tú también has caído en la trampa de las suscripciones
Por supuesto que sí, aunque intento evitar usar apps o servicios con suscripción, por desgracia hay apps de las que no he encontrado un sustituto (por ejemplo Todoist). Pero lo que sí tengo claro es cuánto dinero me estoy gastando al mes, y me lo pienso muchísimo antes de hacer un pago. Nada de darle a un botón y empezar a pagar, hay que añadir fricción de pagos artificialmente.
¿Fricción de pago? ¿Eso qué es?
¿Nunca te has preguntado por qué todas las tiendas online insisten tantísimo para que guardes tu información de pago en su plataforma? Por tu comodidad, dicen, pero ni de coña es por eso. Aquí es cuando entra en juego la fricción de pagos. Mira, está demostrado que vas a gastar más dinero si no tienes que poner los datos de tu tarjeta cada vez que compras algo, por eso lo hacen.
Aunque tú pienses que lo tienes controlado, está estadísticamente demostrado que la fricción de pagos es una forma muy efectiva de hacerte gastar más. Es decir, a ti, como consumidor, te interesa poner tú mismo todas las barreras (fricción de pago) antes de comprar un producto.
¿Y cómo haces eso, Goguma?
Yo personalmente, aparte de lo obvio de no guardar nunca jamás los datos de pago en ninguna web, tengo una tarjeta prepago. Este tipo de tarjetas se tienen que cargar antes con el importe exacto que quieres gastar. Ya tienes la molestia de tener que hacerlo cada vez. Aparte de gastar menos, también es una medida antifraude y para prevenir cargos no deseados. Si no hay dinero, no pueden hacerte pagar nada 🤷.
Buuuf, qué pereza, parece muy complicado
Efectivamente, lo es. Cada vez que compro algo, tengo que primero cargar la tarjeta y luego rellenar todos los datos. Parece mucho, y lo es. No es exagerado, pero es suficiente para mandar a mi cerebro el mensaje de que estoy gastando dinero. Lo último que puedes hacer es gastar dinero como si fueran créditos de un videojuego. Pagar tiene que ser doloroso porque ganar el dinero también lo es.
Muy bien, pero en mi país no existen ese tipo de tarjetas. ¿Qué hago?
A ver, en España son relativamente fáciles de conseguir, pero en caso de que no puedas conseguir una, otra posibilidad es abrir una cuenta en cualquier banco y tener una tarjeta de débito (ojo el matiz, es importante que sea de débito para no gastar más de lo que tienes) y transferir cada vez la cantidad exacta que necesites pagar. Este esquema también te permitirá tener un control total de tus gastos con la tarjeta y evitará cualquier cargo no deseado.
Aquí en Corea diría que no existen este tipo de tarjetas prepago o virtuales, por lo que si vives por aquí, usar una tarjeta de débito puede ser una buena forma de llevar a cabo esta estrategia. Eso sí, va totalmente en contra de la mentalidad ppalli ppalli (rápido, rápido) que tiene mucha gente en Corea. No soportan esperar para tener las cosas, y a veces, como en este caso, es mejor esperar un poco. O al menos consultarlo con la almohada, como decimos en España.
Y vosotros, ¿sabíais lo que es la fricción de pagos? ¿Tenéis algún otro truco para controlar el gasto? ¿Habíais pensado en la seguridad cuando guardáis los datos de pago? Os leo en los comentarios.
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Foto de portada: Kaboompics.com en Pexels.





